Aporte una calidez natural y relajante a cualquier estancia con un reloj de pared que funciona en absoluto silencio. Tallado en madera maciza, presenta un acabado cálido y natural que adquiere carácter con el tiempo. El mecanismo ultrasilencioso garantiza una quietud total: sin tictac, solo una serena tranquilidad.
Con una silueta minimalista y tonos neutros, encaja a la perfección en interiores escandinavos, Japandi, bohemios o contemporáneos. Las vetas visibles de la madera aportan una variación sutil y dan a cada reloj una textura única en la pared.
La instalación es sencilla gracias al sistema de colgado incluido; móntelo en cuestión de minutos y aliméntelo con una sola pila AA para empezar a marcar la hora.
Ideal para espacios donde la concentración y la calma son importantes: dormitorios para un sueño reparador, zonas de trabajo para concentrarse, rincones de lectura o salones como un detalle atemporal. El tono cálido de la madera aporta un punto focal natural que sigue resultando atractivo año tras año.