Un bálsamo de fusión lenta que actúa sobre el tejido cicatricial y la piel áspera, formulado a base de sebo de res alimentada con pasto y miel cruda, además de extractos botánicos activos para la piel. No es un sérum, un gel iluminador ni una crema cicatrizante convencional; es una fórmula nutritiva que alimenta la piel y ayuda a suavizar el tejido cicatricial.
Como imita los aceites naturales de la piel, el bálsamo se absorbe rápidamente sin dejar sensación grasa ni causar escozor. Trata las cicatrices y las zonas secas en un solo tarro, sin fragancias añadidas, alcohol ni exfoliantes agresivos.
En un solo tarro obtienes dos acciones: la miel cruda y el aceite de árbol de té calman la superficie, mientras que el ácido salicílico al 5 % elimina suavemente desde abajo las células muertas engrosadas por las cicatrices.
- A base de sebo: se absorbe como los propios aceites de tu piel
- Actúa sobre cicatrices y zonas secas en un solo tarro
- Sin fragancia ni alcohol, y no causa escozor en piel sensible
Apto para usar en cualquier zona del cuerpo: rodillas, codos, estrías, marcas posteriores al acné o zonas secas persistentes, para que puedas tratar varias preocupaciones con un solo producto.
El ingrediente base, el sebo de res alimentada con pasto, se parece más al sebo humano que los aceites vegetales, lo que favorece la absorción en lugar de formar una barrera superficial. La miel cruda hidrata y aporta enzimas naturales, mientras que el ácido salicílico actúa gradualmente para suavizar el tejido y unificar el tono desde dentro.
Contenido neto: 2 oz / 57 g. Ingredientes principales: sebo orgánico de res alimentada con pasto, miel cruda, extracto de hojas de tuya, veneno de abeja, aceite de árbol de té y ácido salicílico al 5 %. El paquete incluye 1 tarro de bálsamo LumaCure. Solo para uso externo; prueba el producto en la parte interna del antebrazo durante 24 horas antes del primer uso completo. Conservar protegido de la luz solar directa y del calor por encima de la temperatura ambiente.
Modo de uso: Paso 1: Toma una cantidad del tamaño de un guisante y aplícala sobre la piel limpia y seca; el bálsamo se funde a la temperatura corporal. Paso 2: Masajea con pequeños movimientos circulares durante 30–60 segundos hasta que desaparezca. El tono amarillento se absorbe limpiamente sin dejar residuos grasos. Paso 3: Aplícalo mañana y noche todos los días en la misma zona. La mayoría de los usuarios nota un tejido cicatricial más suave y zonas secas más calmadas a partir de la segunda semana.
Preguntas frecuentes
¿Funciona en cicatrices antiguas o solo en las recientes? Puede ayudar con ambas; las cicatrices recientes suelen responder más rápido, mientras que las marcas antiguas pueden requerir un uso diario más prolongado.
¿Es seguro para piel sensible o propensa al eccema? Sí, para la mayoría de las personas; no contiene fragancia ni alcohol, pero se recomienda hacer una prueba localizada debido al veneno de abeja y al ácido salicílico.
¿Huele a carne de res? El sebo está purificado y mezclado con miel y extractos botánicos cítricos, lo que produce un aroma herbal cálido que la mayoría de las personas apenas nota después de unos usos.
¿Puedo usarlo a diario en el rostro? Sí, es lo suficientemente suave para el uso facial diario; evita el contorno de ojos y el acné activo con lesiones abiertas. Si usas retinoides con receta, aplícalo en días alternos.
¿Cuánto tardan en verse los resultados? Las zonas secas suelen suavizarse en un plazo de tres a cinco días; los cambios en las cicatrices y la pigmentación tardan más, con una mejora notable a partir de la segunda semana y resultados mayores entre las semanas cuatro y seis.